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jueves, 24 de marzo de 2011

Dos desconocidos

Hoy relataré algo, un tanto peculiar, que noté cuando iba a la prepa...

Como siempre salí tarde a mi casa (tarde) para ir a la prepa. Tomé el camión y me senté en la sección de atrás del camión. Algo bueno de sentarse hasta atrás (si no va lleno el camión) es que tienes un completo panorama de lo que sucede en ese vehículo... esto lo digo, pues el sentarme ahí me permitió ver algo que me dio curiosidad.

Cuando me subí, había pocas personas, recuerdo bien a un chavo de una preparatoria (quien fue la persona que me dio un viaje bastante interesante), iba sentado contemplando la calle con la mirada perdida, escuchando música (o eso supongo, pues traía audífonos). En un principio no le presté ni la mas mínima importancia, después de todo, tenía muchas cosas mas interesantes que hacer como escuchar música desde mi iPod (Sí, ya tengo uno, cortesía de un prima que se sacrificó y me lo regaló n.n).

Entonces, en una "parada" comenzó todo, incluso el ambiente del camión cambió bastante; una señorita (no mayor que yo) subió; era delgada, estatura promedio, delgada, pelo castaño, piel morena clara, con unos ojos bastante bonitos (debo admitir) de color café, eran grandes y brillantes. Llevaba una chamarra verde, pantalón de mezclilla azul, con tenis Vans de color azul (mas oscuro que el del pantalón).

Ya la había visto en otras ocasiones en el mismo camión, solo que en las tardes, cuando ya iba de regreso a mi casa (siempre he pensado que tiene ojos bonitos). Pero me parece que él no, pues su reacción al verla subir fue muy peculiar. Apenas había subido, se quedó perplejo, mirándola sin voltear a otro lado.

Ella buscó lugar y encontró uno, casi al lado de él (quien solo la seguía con la mirada). Ella se sentó y por la diferencia del nivel de los asientos, ella le daba la espalda a él, pero aun así, siguió mirándola, no perdía ni un detalle.

Así paso poco tiempo, y él se cansó de voltear a verla, y se volvió a poner a mirar las calles, o al menos eso pensé en un inicio, hasta que ella giró su cabeza un poco y, subitamente, él cambió su mirada hacia ella, parecía como si un imán hiciera girar su cabeza hacia ella, como si fuese una brújula, cuyo norte yace en los ojos de ella.

Así pasó algo de tiempo, ella volteaba un poco y él la observaba, como si su tiempo en el mundo dependiese de ello. Entonces, ella se paró, me imaginé que ya se tendría que bajar del autobús y así mi espectáculo habría terminado, pero me equivoqué, ella solo se había levantado para dejar pasar a otro pasajero que iba al lado suyo (por parte de la ventana), acto seguido se sentó.

Él seguía mirándola, parecía, en parte, alguien acosándola, pero tenía un algo que te decía que no era así... de cualquier manera no sé como se sentía ella al ser observada por él, ni siquiera sé si sabía que venia siendo contemplada por alguien.

Entonces llegamos al fatídico final, ella se puse de pie, volteó hacia atrás, dejando que su admirador postrara sus ojos nuevamente en ella; ella caminó hasta la puerta trasera del camión, sin vacilar siquiera, y bajó de la unidad, todo volvió a como el inicio. Él estuvo unos segundos volteando al frente, yo esperaba que se volteara para ver a su musa por ultima vez en el viaje, pero no lo hizo; entonces el camión comenzó nuevamente su movimiento, yo ya me había empezado a sumir en mi mundo de música, cuando él volteó para atrás a buscarla, pero ya era tarde, ella había desaparecido.

El resto del camino es irrelevante... eso fue lo que me entretuvo como 30min.

Hasta luego

PD. Espero que algún día me vuelva a tocar otra situación así, fue divertido el ver como actúan las personas.